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miércoles, 18 de mayo de 2016

Reseña de Las hojas rojas en Caravansari

Como os decíamos, la segunda reseña publicada en el número 6 de la revista Caravansari corre a cargo de Ángel Zapata, y en ella el autor reflexiona sobre Las hojas rojas, de Julio Monteverde. Renovamos nuestro agradecimiento a Caravansari, y aprovechamos para felicitarles desde aquí por su magnífica publicación.

La visión en estado naciente


Ángel Zapata


Ligada en principio a la tradición de la poesía visionaria, lo que la escritura de Las hojas rojas da a ver se mantiene —sin embargo— a prudente distancia de las liturgias de lo oracular y la solemnidad de lo profético. Profundamente emotiva, no se desliza hacia lo sentimental. Atravesada de punta a punta por las corrientes de lo pasional, no cede en ningún momento a la tentación del lirismo. Todo ello hace que uno de los principales logros de esta obra de Julio Monteverde sea —precisamente— la seguridad y la justeza con las que acota su territorio.

No hay sin embargo, o por eso mismo, un núcleo, un centro desde el que irradien la pregnancia y la intensa fascinación de estos poemas. Como quería Zaratustra, el centro está en todas partes. La poesía no es aquí la propiedad de un sujeto que la origina y la funda, sino el efecto, más bien, de un descentramiento del lugar de la enunciación. Estamos, pues, ante un sujeto poético que habla no desde las certezas, siempre convencionales, de lo biográfico, ni tampoco (¡horror!) desde los resabios de un intimismo más o menos psicologizante, y ante un sujeto que rechaza —por la misma razón— los procedimientos y los comodines retóricos en que se apuntala la identidad dentro de la poesía de escuela, de cualquier escuela.

Lejos de todo ello, la palabra —en la concepción y el desarrollo de Las hojas rojas— atestigua un vaciamiento y una desnudez esenciales, vaciamiento y desnudez que sin embargo evaden la pendiente del silencio, y que se experimentan, al contrario, como condición para convocar el mundo. También por eso el mundo convocado en la operación poética no es al final el plexo de significaciones coaguladas, inertes, de las que se desprende como un efecto de estructura la consistencia del yo. Monteverde sabe que “yo es otro”, y de ahí que el territorio de experiencia que exploran Las hojas rojas sea un universo vivo, tumultuoso, matricial, un mundo en estado naciente, que comparece en el espacio del poema como un caleidoscopio profusamente móvil en el que cada configuración se ofrece como una posibilidad de sentido, o —lo que es lo mismo— como una tarea para la libertad.

Con Las hojas rojas, pues, el corazón mismo de la dimensión poética nos es restituido en todo su riesgo y su potencia de perturbación. No es una poesía para ser leída, sino experimentada. No aspira a la comunicación, sino al contacto. Su belleza convulsa, en fin, no solicita la admiración externa de un espectador, sino la cercanía y el temblor de una sensibilidad apasionada.

martes, 17 de mayo de 2016

Reseña de A pulso en Caravansari

La revista Caravansari acaba de incluir en su número 6 dos reseñas de sendos títulos de nuestra colección. La primera de ellas, escrita por Vicente Gutiérrez Escudero, se refiere al poemario A pulso, de Antonio Méndez Rubio.


El yo en los demás


Vicente Gutiérrez Escudero


En 1954 el surrealista Gherasim Luca realizó un experimento que podría calificarse como extraliterario: envió cartas a una dirección encontrada al azar. Los textos se publicaron en 2003 bajo el título Levée d’écrou. En ellos Luca se enfrenta al silencio de su destinatario: ironiza y reflexiona acerca de esa ausencia. En un sentido similar apuntaba Giorgio Agamben al afirmar, en un ensayo publicado en New Observations, que «el destinatario del poema no es una persona real sino una exigencia» para aseverar, más adelante: «no hay un lector de poesía». Entonces, ¿para quién se escribe?

En esa senda indagatoria podríamos ubicar A pulso, la nueva publicación de Antonio Méndez Rubio, editada en Sol y sombra. Lo constituyen doce poemas en prosa dedicados a amistades fallecidas, en los que se intuyen, como en los trozos de un espejo fragmentado, momentos vividos y extractos de conversaciones. No son diálogos, aunque en ocasiones hable el otro: «Así, a través de ti, no es posible ninguna separación. Así de claro, dices».

El poeta sostiene a pulso la evidencia de la pérdida, la ausencia materializada como realidad, oscilando entre lo que desaparece y la incertidumbre. De hecho, desconocemos la identidad de muchos de los «destinatarios»; tan sólo se indican cuatro de los nombres: Félix Grande, Dulce María González, Pedro Montealegre y Joaquín Herrera Flores. Pero el poemario va mucho más lejos: es todo un desafío a los esquemas clásicos de comunicación, en el que los límites entre emisor y receptor se difuminan. Estas rupturas y desbarajustes de los códigos lingüísticos habituales tienen un efecto sorpresivo y liberador en quién los lee, hasta el punto de hacerle dudar sobre quién está hablando tras el poema.

Además, Méndez Rubio nos muestra cómo, en un mundo tan individualista, la poesía puede, al vincularse a los otros, acceder a los resquicios más profundos del entramado social. Habría que volver a incidir, como hiciera Olvido García en el prólogo a Por más señas, en algo esencial para Antonio Méndez Rubio: «la relación de la poesía (…) con lo real». Y es que debajo de toda identidad siempre están los demás. El yo nos permite ser otros; ser todas esas posibilidades que bucean en uno. Dice Méndez Rubio: «No escribo, te leo los labios». Se activa así una grata subjetividad colectiva, configurando un extraño magma en el que están presentes el poeta y los que le rodean, a pesar de su ausencia.

sábado, 23 de enero de 2016

Reseñas de Julio

Las reacciones a Las hojas rojas de Julio Monteverde, último número de Sol y sombra, no se han hecho esperar: Juan de Dios García firma una reseña en La galla ciencia, y el blog Surrealismo Internacional se ha hecho eco de la publicación de esta nueva plaquette.

Gracias a ambas publicaciones por sus palabras.

martes, 22 de septiembre de 2015

Entrevista a Ana Gorría en Manuscrt.CaO

La revista de manuscritos literarios e investigación Manuscrt.CaO incluyó en su número 14 una entrevista a Ana Gorría, autora de La soledad de las formas, el cuarto título de nuestra colección. Desde aquí le agradecemos su elogioso entusiasmo al mencionar a Sol y sombra.

La entrevista está disponible a través del siguiente enlace:
http://www.edobne.com/manuscrtcao/cuestionario-ana-gorria

martes, 18 de agosto de 2015

Noticias de Carmen Crespo

Queridos amigos, recientemente hemos recibido noticias de Carmen Crespo que nos gustaría compartir con todos vosotros.

Acaba de salir a la luz su nuevo poemario De música y otras pieles en la colección El levitador de la editorial Polibea. En este enlace podéis leer la reseña de Pedro Provencio sobre este libro.

También nos alegra saber que se han publicado recientemente sendas reseñas de Cuerpo o el corazón del mundo todavía. La primera de ellas, firmada por Amparo Arróspide, ha sido incluida en la revista La galla ciencia. La segunda reseña, de Eva Chinchilla, acaba de ser publicada en la revista Nayagua. Esperamos que las disfrutéis.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Antonio Méndez Rubio firmará el décimo título de la colección

Nos alegra poder desvelar que Sol y sombra va a celebrar su décimo número con un autor excepcional: Antonio Méndez Rubio. Este prolífico y reconocido poeta y ensayista nació en Badajoz y vive en Valencia, donde trabaja como profesor de universidad. Si existe un elemento que atraviesa toda su actividad, éste nos parece su profundo compromiso crítico. En lo que respecta específicamente a la poesía, descubrimos en el fondo de su obra un empeño por decir lo verdadero —lo que por supuesto implica la tarea nada obvia de tratar averiguar qué es, o si existe. Para hacerlo, Antonio lleva años realizando una admirable labor de depuración del lenguaje, que se concreta en una eliminación de elementos superfluos como por ejemplo cualquier rastro de afectación o de toda ornamentación vacua, en lo que en ocasiones se ha dado en llamar "poética de la sustracción".

Aquí os dejamos dos poemas de su libro Va verdad (Vaso Roto, 2013):

XXXI

Tal vez. Espera. Escucha
desvanecerse el tema, el miedo.
                                                   Hay
nieve de sobra para estar a solas, juntos,
otra vez. La tierra la sostiene
aunque sólo sea por eso. Nada
se confunde con la ausencia de nada.
Esa alianza, que dimos por perdida,
suena sorprendidamente
perfecta al acogerlo. ¿Lo entendemos?
¿Qué más se puede decir?
¿Se separan las nubes o buscan otras?
Quédate un momento cerca
por si es posible. Daría todo por
oírte oírlas.


XLII

Por debajo del cielo,
volando.
He visto unas cigüeñas
quedarse, flotar
sin saber cómo.

Llegan.

El mundo es lo único
inseguro. Nunca
es demasiado pronto.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Carmen Crespo será la próxima autora de Sol y sombra

Por fin podemos anunciaros que Carmen Crespo será la última autora de Sol y sombra de este año 2014. Esta autora, cacereña aunque afincada en Madrid, viene llevando a cabo una intensa actividad poética en los últimos años, habiendo sido incluida en varias antologías y publicaciones colectivas e individuales diversas. Además, acaba de publicar la plaquette Puro hueco, en la que sus poemas se encuentran acompañados por los grabados del artista Manuel Ayllón, quien realizó la edición de esta publicación firmada y numerada de tirada reducida. Sobre su poesía, cuya profundidad y poder evocador nos ha cautivado, Covi Sánchez ha afirmado que transmite la «angustiosa experiencia del ser que lleva inevitablemente a la experiencia de la nada».

A continuación os ofrecemos dos poemas de Carmen Crespo:

En el corazón oxidado de la manzana
el mirlo espolea la carne.


Y no hay piel
ni lecho de semillas


sólo inmáculas formas




del cuerpo que lo fracturó.

(Tal vez huésped, Editorial Devenir, 2014)

*

Cruzo la plaza bajo
el peso del sol. Atrás los pinos.



Y mi sombra creciendo
como en otro paisaje.

(Revista conVersos nº 9, 2013)

viernes, 10 de octubre de 2014

Reseña de En la última mano en Caravansari

El número 5 de la revista Caravansari ha publicado una reseña de En la última mano, de Vicente Gutiérrez Escudero, firmada por Víktor Gómez. Nuestro agradecimiento al equipo de Caravansari.

En la última mano, de Vicente Gutiérrez Escudero

Víktor Gómez

“Él le dio un beso
a un pozo sin fondo:
                un extraño vacío
                que enjuagó,”

Como un anochecer del hielo. Contra la dictadura de la fantasía, la república de la imaginación, posibilita acercarse a algo tan escurridizo como es el entendimiento de los procesos votivos. Frente al sentimentalismo ñoño de Hollywood emerge en el poemario de Vicente Gutiérrez Escudero, En la última mano, la voluntad del deseo en su vertiginoso combate desde la esencialidad de la convivencia, la comunicación, la pertenencia, la continuidad. Eje central del collage, ya no los amantes, sino la dificultad de mantener en estado sólido su acuosa unión. El hielo se licua. El tiempo-lugar de los amigos de la intimidad fecunda se diluye. La disolución frente a la consistencia, la desaparición frente a la construcción de un proyecto común. Eje sobre el que gira el drama actual de una intimidad imposible. ¿Cómo transportar el hielo en la mano sin que se regale hasta escurrirse por los dedos?

Una cuidada edición de Alba Pascual y Noé Ortega, para esta plaquette, quinto libro de la colección Sol y sombra. En la última mano consta de 20 textos compuestos como collages desde los fragmentos de la novela Séptima Avenida de Norman Bogner, que se llamaba originariamente Divorcio.

Volviendo al poemario, en las vicisitudes de irrefrenable pasión, unión de contrarios, lo que acaba desapareciendo no es solo el otro, sino lo que unía, relacionaba y daba consistencia a la realidad compartida pero asumida individualmente. La fractura, el vacío, la nada que se extiende como horizonte, el vértigo, la desesperanza, el frío…

Decía Lacan que el sexo traspasa la verdad, y en este poemario, se sugiere insistentemente ese pulso entre verdad e intensidad, entre lo que fluye y lo que estalla, entre la soledad y la comunión erótica de los desprendidos sobre la piel contigua. La tensión del ardor y del frío, su condición de proximidad y a su vez de antagonismo plantea el dilema moderno: ni contigo ni sin ti. Hay un “entre”, un “casi”, de lo fugaz, de lo que crepita raudo y deja un largo tiempo elevándose la columna de humo o el riachuelo de aguas del deshielo. No es la inevitabilidad de la derrota un obstáculo que haga desistir a los amantes. Antes se desgastarán, pues todo o nada, es el lema desde el que se sienten vivir. Hay una lectura, fuera de lo proclamado por el sistema vigente de creencias e identidades. No es el fin el que justifica los medios. Los medios ya son un fin en sí mismos. Aunque no haya manera de llegar a ningún fin o final feliz, la dignidad radica en desestimar la rentabilidad o éxito de una empresa como fin último. Sólo el instante se sostiene, no el sujeto, que es volátil, como lo es su entorno, sus circunstancias. Todo fluye. En esta sociedad líquida, amor líquido, ¿cómo mantenerse unidos sino es dentro de una jaula?

Poesía no como consuelo, antes bien, sin suelo, sin sostén, la vida o la poesía, transcurren de lo imprevisible y frágil a lo imprevisible y frágil. Se ama, se desea, se arde. Dura mientras es posible o casi imposible. Hasta que “algo tan impalpable, y distante, que la obligo a marchar” lo fractura. Desde el punto de vista de trabajo sobre la forma, observamos también que el componer con fragmentos de un texto en prosa los poemas, con su lirismo de sintaxis rota, elipsis, oníricas o hiperreales imágenes, desplazamientos sintagmáticos sobre la página, aumenta la tensión lectora, concordando con la tensión narrativa. Decir próximo al balbuceo del que está reviviendo algo en un estado alterado de la conciencia.

Vicente Gutiérrez Escudero apuesta con coraje y lucidez a desvelar el carrete de fotografía antiguo con el que nos habían contado la vida en pareja. No para el dolor, no para la negación de la vida lograda, sino para posibilitar en la intemperie, en lo obsceno (fuera de escena), una razón más poderosa y urgente desde la que avanzar. Esa razón pudiera ser En la última mano, no ir de farol. Desaprender las valoraciones más conservadoras de la felicidad conyugal y a no sobrevalorar la ficción, los a priori de la educación sentimental. Cuando se extingue la pasión y la confianza, no quedarse con sucedáneos de vida, acomodaticias relaciones sin aquel todo o nada que nos permitiera someramente rozar lo imposible, pero real. Como un amanecer del deshielo…

sábado, 10 de mayo de 2014

Patricia Fernández será la octava autora de la colección

Patricia Fernández será la octava autora de Sol y sombra. Esta poeta cántabra, inédita hasta la reciente publicación de su primer poemario, Caníbales modernos (Editorial Kattigara, 2013), ha dado la vuelta a medio mundo hasta recalar de nuevo en su ciudad natal, Santander. Entre las influencias reconocidas por la autora se encuentran Rimbaud, Poe, Yesenin, Maiakovski, y Tim Powers. Esta confluencia de simbolismo, decadentismo, fantasía e impulso revolucionario se encuentran condensados en la escritura de Patricia Fernández. Su poesía expande una visión del mundo en ocasiones cercana a una infancia inocente, y en otras a una melancolía oscura que se deja atraer por la locura, pero que en todos los casos arroja una luz nueva y delicadamente desgarradora sobre lo que nos rodea.

Os incluimos dos poemas que son una buena muestra de la escritura de Patricia Fernández:

La noche fresca de abril trae ramilletes, colgantes.
Cabalgan entre tejados sueños de colores ardientes,
hadas sin zapatos que portan cofres, diamantes, vestidos.
Me encanta vivir, a veces, me encanta.
Esta noche es de un olor a rocío inconfundible,
de un tacto pañuelo de seda.
Todos los ojos del mundo rejuvenecen
Son capaces de ver, ahora, los farolillos,
el verde esmeralda.

(Caníbales modernos, Editorial Kattigara, 2013)

*

Sería inigualable esta huella permanente
Como de estrella
Aunque se calle la tierra o palpite un árbol al fondo del mundo
Aunque nazcan desiertos cubiertos de rosas
Tu cara es eterna.

(Feria del Libro Independiente de Cantabria, 2013)

miércoles, 5 de febrero de 2014

Sol y sombra en numerocero.es

Sol y sombra ha sido mencionado en el Informe geopoético de 2013 escrito por Unai Velasco para numerocero. Nos sentimos muy halagados de que nuestra pequeña iniciativa editorial haya merecido la atención de este interesante artículo.

martes, 21 de enero de 2014

Anuncio del séptimo autor: Eugenio Castro

Eugenio Castro es el autor con el que Sol y sombra abrirá este nuevo año. Nacido en la provincia de Toledo, pero afincado en Madrid desde muy temprano, Eugenio Castro lleva décadas realizando una intensa actividad enraizada en el surrealismo, del que forma parte desde 1979. Cofundador del Grupo Surrealista de Madrid a comienzos de los 80, su prolífica e incansable actividad se desarrolla en numerosos ámbitos, como la experimentación con la imagen, el ensayo crítico, la traducción, y la poesía. En lo que respecta a esta última, si hubiera que destacar un rasgo de la escritura poética de Eugenio Castro sería su carácter metamórfico, su capacidad de renovación infatigable, que obedece al deseo y a la necesidad de renovar la propia experiencia de los límites del lenguaje.

A continuación os mostramos dos poemas pertenecientes a Mal de confín (Editorial Germanía, 2005):


La piedra de la locura se adhiere.
La cabeza acoge su gravedad.
Se torna la mirada sólida.

En ella cristaliza ese promontorio
que al frente se levanta y contiene
lo legendario,
y materializa la visión.

*

Hombres crecidos en la extenuación:

entre el agua y el calvero
portan el fruto de su inmensidad,
un dolor infante, el más longevo.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Nuevo autor para cerrar el 2013: David Vegue

Nos disponemos a completar el segundo año de andadura de esta aventura, y la mejor forma posible de celebrarlo es anunciando al sexto autor de la colección: David Vegue, nacido en Talavera de la Reina, salmantino de adopción, y residente en Melilla. La poesía de David, quien afirma sobre sí mismo que «nunca se lava la cara al despertar por no vulnerar los tránsitos naturales entre la realidad y el sueño», se erige desde hace años sobre la búsqueda perpetua de la belleza y de la revelación poética como acontecimiento capital de la existencia. Estamos muy contentos de poder publicar los versos de un poeta que siempre ha estado más cerca de la sangre que de la tinta.

Aquí os presentamos uno de sus poemas aparecido en la plaqueta Metamorfosis del límite de las pasiones (Vebo Blues ediciones):


De los días comparto su desnudo

Para Óscar Borona y Arancha Campoamor

De los días comparto su desnudo.
Su dominio se mezcla con el mío
porque soñamos casi con violencia.
Soy niño al comer
porque es la única cara de las horas que acepto.
Construyo con mis pasos
formas superiores de memoria
que no ocupan lugar
dándome a conocer todos los lugares.
La suma de mis noches
no alcanza a ocupar la oscuridad
y sin embargo nada la envidian.
He leído en mi idioma
que delante, detrás, 
por donde van las niñas,
hay mariposas, y lo acepto
aunque nunca las haya visto,
como acepto los nombres que escriben en la almohada.
Ignoro cuántos días tiene la primavera.
Verde es el reino de mi espalda.
Puedo catalogar cada cosa del mundo
y aún habrá algo que no haya dicho.
Tengo una cara al despertar
otra cuando duermo y aún otra
cuando no bailo o me preparo
para la fiesta del abrazo.
Mi única aportación a la lluvia es ésta.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Noticias otoñales

Comenzamos la estación con la ciudad llena de hojas y Sol y sombra en los medios. El pasado 23 de septiembre El Diario Montañés se hizo eco de las dos últimas plaquettes publicadas:


El escritor y crítico Javier Menéndez Llamazares tuvo la generosidad de publicar una reseña de En la última mano de Vicente Gutiérrez Escudero en el suplemento cultural Sotileza de El Diario Montañés el 8 de noviembre:


Por último, El Mundo Cantabria publicó el 18 de noviembre la siguiente noticia sobre el mismo título:

jueves, 24 de octubre de 2013

Difusión de los últimos títulos en los medios

El pasado 13 de octubre Javier Menéndez Llamazares realizó una entrevista a Vicente Gutiérrez Escudero en el programa "Letras en Red" de la Cadena Ser Cantabria con motivo de la aparición de En la última mano, la última plaqueta de poemas publicada en esta editorial. Aquí podéis escuchar y descargar la entrevista:


Por otra parte, José María Martínez acaba de publicar en su blog "Paradojas del conserje" una reseña de La soledad de las formas de Ana Gorría, que podéis consultar en este enlace.

lunes, 14 de octubre de 2013

"La soledad de las formas" en La Central

Este miércoles 16 de octubre comienza en La Central de Callao "Tinta roja", un ciclo de poesía que reunirá a una serie de poetas de Madrid en un total de cuatro citas. La primera jornada, "Blanco sobre rojo", ofrece una lectura de tres "poetas que trabajan con el rastro de silencio que la tinta deja tras cada idea": Chantal Maillard, Esther Ramón y Ana Gorría.

En este recital, Ana Gorría leerá poemas del libro Araña y de la plaqueta La soledad de las formas, el cuarto título publicado en Sol y sombra. Habrá ejemplares disponibles en la librería para la ocasión. Esperamos que los que podáis acercaros allí disfrutéis de la lectura.

lunes, 8 de julio de 2013

"La soledad de las formas" en los medios

La soledad de las formas, de Ana Gorría, está teniendo una buena acogida y difusión. Muestra de ello es que el pasado mes de mayo acaparó la atención de Definición de savia, el programa del Círculo de Bellas Artes dirigido por Esther Ramón.

Además, recientemente se han recitado sus poemas en el programa A este lado de la tumba, de Juan Camós, emitido los lunes de 19 a 21.30 horas en Contrabanda FM, Radio libre de Barcelona.

sábado, 15 de junio de 2013

Quinto autor de Sol y sombra poesía

La editorial recala de nuevo en Cantabria para publicar al quinto autor de la colección: Vicente Gutiérrez Escudero. Nacido en Santander, lleva décadas desarrollando una poesía en continua experimentación, siempre bajo el signo de la búsqueda de los límites del lenguaje, de su ruptura como camino necesario hacia la creación de más realidad. Su actividad, fuertemente vinculada al surrealismo y a su actividad en el Grupo Surrealista de Madrid, siempre se ha mostrado poliédrica y metamórfica, abarcando aspectos como el onirismo y la construcción de objetos y collages, por citar algunos.

Aquí os mostramos un poema de Funerales celestes, publicado por La Grúa de Piedra en 2011:


Águilas enloquecidas para cavar
olas de piedra blanca.

Extraen pan satisfecho
de las extrañas pupilas de la selva.

Recogen de los altares espías de la noche
su lealtad liviana de maduras abejas
y depositan en el fondo del mar una pequeña piedra roja,
mientras germinan sobre los glaciares
antorchas lamidas por enjambres de ángeles que son
cáscara que dice, que son
la irresistible piedra roja
que llamábamos en otro tiempo el sol de la mañana.

sábado, 6 de abril de 2013

Reseña de Tahúres y emplumados en Paralelo Sur

En el último número de la revista Paralelo Sur (nº 10), editada en Barcelona, su editor Jordi Gol firma la siguiente reseña de Tahúres y emplumados, primer título publicado en Sol y sombra poesía:

Tras la publicación de Orilla Sur (Ediciones Grupo León Felipe, Barcelona, 2002), la poesía de Mateo Rello es un devenir hacia terrenos más líricos, más sugerentes, más conmovedores e íntimos, aunque sin perder las características esenciales, la ética insobornable y la calidad literaria que subyace en toda su obra poética y que le valió el ser antologado en Barcelona, 60 poemes des de la ciutat (2004) junto a poetas como Jaime Gil de Biedma y José Agustín Goytisolo. Muestra de esta evolución son sus dos posteriores poemarios: Libro de cuentos (Paralelo Sur, 2009) y A lomos de salamandra (La Garúa, 2009), en los que hacía una recreación lírica e íntima de la historia y de su principal creación: la ciudad.

Pero la inquietud literaria de Mateo Rello, fruto de una profunda y sabia lectura tanto de autores clásicos como de modernos, y que se ha plasmado en la revista que dirige y edita: Caravansari. Revista de poesía en lenguas peninsulares y árabe, no podía detenerse tan sólo en estos temas: su inquisitiva mirada se vuelve en Tahúres y emplumados hacia el mito para ofrecernos una recreación particular e subjetiva sobre algunos momentos de la historia, del arte y de la memoria colectiva. Mateo convierte la anécdota mítica en un momento íntimo: poniéndose en la piel del mitificado o desde una mirada muy próxima, utiliza el poder de concreción del mito (conocido por todos) para, sobre esa estructura concreta, superponer otra sentimental, íntima, que permite una reinterpretación del relato mítico desde una perspectiva completamente diferente. Mitos literarios, como Danny Ocean (protagonista de la célebre película Ocean's Eleven) o Ulises; históricos, como J. F. Kennedy, Luis Pasteur o Fernando Pessoa; o religiosos, como el Ángel caído o Kundalini (la serpiente que simboliza la energía humana); son revisados por Mateo Rello desde un punto de vista que tiene como eje central la ironía (ya el propio título, Tahúres y emplumados, nos lo adelanta), una mirada desmitificadora que rebaja (¿tal vez ensalza?) al mito al nivel humano, con sus contradicciones y sus tribulaciones, con su desengaño vital (“el hechizo es tu casa —es tu exilio—“ en Ulises), su miedo a la finitud. Lo coloca ante a la irreversibilidad del destino (La gran jugada, Verano en Normandía), frente a la casualidad que cuestiona la ciencia (Cultivos del error. Flores de azar) o a las grandes teorías del origen del universo (Teoría de las cuerdas y novela negra). Bajo esa mirada, nada es sagrado, nada es lo suficientemente elevado como para no poder trasladarlo a nuestro propio acervo vital y así mejor aprehenderlo. Como, de otra forma y con otro estilo, hiciera Álvaro Cunqueiro, la desmitificación de la figura del personaje nos lo hace más cercano, más entrañable y, en definitiva, más nuestro. Muerta ya la posibilidad que el mito revele monolíticamente su sentido, que es la única forma que tiene de ser asumido —"El mito es la nada que es todo", dice Pessoa en Mensaje: nada cuando buscamos su literalidad, todo cuando se nos revela en su íntimo sentido— los personajes míticos sólo pueden ser abordados desde una perspectiva humana, y así lo entiende Mateo Rello. Si la poesía, históricamente, ha sido la creadora del mito, Tahúres y emplumados da una vuelta de tuerca y la utiliza para su desmitificación.

El propio lenguaje que el autor emplea en el poemario es ya muy significativo. Si el lenguaje del mito es el de la épica, el de la epopeya o el de la tragedia, el verbo de Mateo se vuelve lírico, introspectivo, como corresponde a una palabra que no busca la narración de los hechos, sino la expresión de las emociones de los personajes; aunque su verso, pulido una y mil veces hasta la obsesión, conserva esa esbeltez y la cadencia calmosa de los clásicos griegos y latinos, como si quisiera, al menos estilísticamente, conservar el contexto de la tradición mítica.

En definitiva, en los ocho poemas que componen Tahúres y emplumados late, bajo la mirada irónica de Mateo, una fundamental desilusión con el devenir de la sociedad actual y sus ‘verdades' fundamentales, una profunda preocupación por el futuro y sus heraldos; en sus propias palabras (extraídas del epílogo del poemario): “Me ocupan desde hace tiempo algunas cuestiones que se plantean en los territorios de la identidad individual, y de esa imposible colectividad que llamamos civilización occidental, y sobre lo aleatorio o arbitrario de sus mapas. Estas cuestiones son las que se relacionan con el mero azar y la fortuna, pero también con analogías profundas; y cuestiones relacionadas con el secreto y su papel vertebrador de la, como diría Guy Debord, sociedad del Espectáculo; con la impostura que disfraza el carácter inevitablemente fragmentario del saber académico, y con lo conmovedor de nuestros intentos por preservar la base física de ese saber (papel, tela, pigmento, madera, piedra), como si el tiempo no fuera vasto e indiferente. Ocupado, decía, en todas esas cuestiones y su importancia en la construcción convencional y frágil de dicha civilización occidental y, en suma, del persistente relato ilusorio del Progreso.”

miércoles, 13 de marzo de 2013

Presentación de la cuarta autora de la colección: Ana Gorría

Nos alegra anunciar la autora del cuarto número de la colección. En este caso se trata de Ana Gorría, nacida en Barcelona y afincada en Madrid. Autora de diversas publicaciones poéticas, actualmente también ejerce la crítica literaria y su obra aparece en diversas antologías de poesía reciente. Su poesía despierta un considerable interés, debido a su «profunda reflexión en torno al poder de la palabra», como afirma Jorge de Arco, o gracias a «la transparencia y la capacidad de sugerencia y de crear símbolos de la autora», en palabras de José Luis Gómez Toré en referencia a su poemario Clepsidra.

A continuación incluimos dos poemas publicados en el poemario Araña:


Límites para el cielo

Después el sueño
lento,
la morosa

caducidad de un niño.

El animal que olvida la distancia.

*

Cristales

Oscurece. El cielo está temblando
en sus añicos como una barca rota.

Carne y silencio. La roca en el pantano.
La mano que se aleja.

Temblando, las estrellas acarician el suelo
con su lengua de sábana o asfixia.

La fiebre es el silencio que naufraga
debajo de las puertas.

sábado, 2 de febrero de 2013